
La obra presenta a un cartero que acaba de ser despedido de su trabajo, poniendo fin a una tradición familiar que atravesó generaciones. En medio de esa situación, el personaje recuerda una antigua máquina olvidada en el depósito del correo y decide activarla, desencadenando una serie de situaciones inesperadas que lo llevarán a revalorizar su oficio y el profundo significado de llevar y traer historias entre las personas.
La función permitió compartir una noche de encuentro y disfrute, donde el público acompañó un relato que, entre risas y momentos emotivos, dejó su propia huella en quienes estuvieron presentes.

Desde el Centro Cultural Diffalci agradecemos a todas las personas que acompañaron y fueron parte de esta propuesta artística, compartiendo una noche de encuentro, emociones y teatro.
Asimismo, destacamos y agradecemos la gestión realizada por Augusto Gallardo, profesor a cargo de los talleres de Teatro del Centro Cultural Diffalci, quien impulsó la llegada de esta obra y hizo posible este encuentro cultural.



